Speed

Speed

El proceso de compras de una corporación está diseñado para proveedores que ya demostraron todo. La innovación llega de los que todavía no entran en ese molde.

Introducción

Las grandes empresas saben que parte de su próxima ventaja competitiva está afuera, en startups capaces de resolver un problema puntual mejor y más rápido de lo que podrían puertas adentro. El obstáculo rara vez es la falta de candidatas. Es contratarlas. Los circuitos de compras y alta de proveedores están pensados para socios grandes y estables: due diligence extenso, requisitos administrativos, ciclos de aprobación de varios meses. Aplicar esa maquinaria a un piloto de bajo monto con una startup es desproporcionado, y casi siempre termina apagando la oportunidad antes de empezar.

Speed nace para resolver esa contradicción: dar a las corporaciones una vía de contratación pensada para la innovación, ágil y de bajo costo, sin renunciar al orden y al control que cualquier área de compras exige. Del lado de la startup, abre la puerta a trabajar con una corporación sin atravesar el laberinto de proveedores tradicional.

El problema

Contratar una startup para una prueba de concepto activa un proceso diseñado para otra escala. Encontrar candidatas relevantes depende de redes de contacto y búsquedas manuales. Compararlas exige reunir información dispersa sin criterios homogéneos. Y una vez elegida, el piloto avanza repartido entre planillas, mails y reuniones donde nadie tiene la foto completa: cuánto presupuesto se consumió, en qué etapa está, qué se comprometió y qué se cumplió.

El costo no es solo de tiempo. Sin un registro común, el área que aprueba la inversión no tiene visibilidad sobre el avance, y cada nueva contratación arranca casi de cero porque lo aprendido en la anterior, qué startup respondió bien a qué tipo de desafío, no queda asentado en ningún lado. El proceso resulta lento, caro y difícil de auditar, justo lo contrario de lo que la innovación abierta debería habilitar.

La solución

En la base hay una biblioteca de startups curadas, cada una con su propuesta de valor y los datos de la empresa, que se nutre del alta individual y de la carga masiva. Sobre esa base, la corporación redacta su desafío y la plataforma sugiere las startups con mejor encaje, de modo que el sourcing deja de depender de a quién se conoce. Cuando se selecciona una candidata, el proyecto pasa a un tablero donde se gestionan etapas, presupuesto consumido, responsables, milestones y KPIs, y donde el estado del piloto se lee de un vistazo en lugar de reconstruirse en cada reunión. Al cierre, un módulo de valoración con múltiples criterios permite calificar a la startup con la que se trabajó, y esa evaluación vuelve al sistema para afinar las recomendaciones siguientes.

Ese último lazo es lo que separa a Speed de un directorio de proveedores o un gestor de tareas genérico: la plataforma no solo ordena la contratación, aprende de ella. Cada evaluación mejora la calidad del próximo encaje. Alrededor de ese núcleo, Speed resuelve la operación completa con dashboards de métricas del programa, roles y permisos por tipo de usuario, entornos separados por organización y una academia de contenidos para acompañar a los equipos.

Resultados

  • De meses a semanas. El ciclo completo, del desafío al piloto contratado, vive en un entorno único, sin el circuito de alta de proveedores que frena los proyectos antes de empezar.

  • Sourcing con criterio y repetible. La sugerencia de startups por encaje reemplaza la dependencia de contactos y vuelve sistemática una tarea que antes era artesanal.

  • Una contratación auditable. Presupuesto consumido, etapas, milestones y KPIs quedan registrados y visibles, de modo que quien aprueba la inversión sigue el avance sin tener que pedirlo.

  • Un proceso que aprende. La valoración multicriterio retroalimenta las recomendaciones: cada piloto deja a la organización mejor preparada para contratar el siguiente.

Conclusión

Una herramienta genérica habría obligado a partir la contratación entre un directorio, una planilla y un gestor de tareas, perdiendo en cada salto la trazabilidad que el proceso necesita. Construir Speed a medida permitió lo contrario: que el sourcing, la selección, el seguimiento y el aprendizaje vivan en una sola lógica, pensada para que contratar innovación sea tan ágil como la innovación misma. El software es la evidencia de que entendimos el negocio, no al revés.